Informe Semanal del 25 de Agosto
Jerome Powell aprovechó su discurso anual en Jackson Hole para enviar un mensaje claro: la política monetaria está entrando en una fase de recalibración. El tono fue significativamente más moderado, con la Fed lista para ajustar su postura restrictiva ante una desaceleración económica cada vez más palpable, sin bajar la guardia en cuanto a la inflación.

Cambio de tono en el ciclo económico
Powell admitió que la economía estadounidense opera en un entorno mucho más complejo, marcado por:
Aranceles más altos
Política migratoria más restrictiva
Difusión más lenta del estímulo monetario (acciones de la FED)
Enfatizó que distinguir entre shocks cíclicos y cambios estructurales es cada vez más difícil; sin embargo, la política monetaria sólo aborda eficazmente los primeros.
“La desaceleración del mercado laboral es mucho más pronunciada de lo que anticipamos en julio”.
A pesar de esto, reiteró que la tasa de desempleo se mantiene baja y “en general estable”.
Inflación: Efectos Visibles pero Transitorios de los Aranceles
La tasa general de PCE se sitúa en el 2,6% interanual, con la tasa subyacente en el 2,9%.
Los efectos inflacionarios de los aranceles son ahora claramente visibles, especialmente en los bienes.
Sin embargo, Powell cree que su impacto debería ser limitado a lo largo del tiempo.
La Fed se mantiene alerta ante el riesgo de una espiral de precios y salarios, pero este escenario sigue siendo improbable por el momento dada la dinámica actual del mercado laboral.
Política Monetaria: Hacia una Flexibilización Controlada
"Con la política monetaria en territorio restrictivo, la evolución del riesgo justifica considerar un ajuste de nuestra postura".
El mercado estima ahora una probabilidad del 90% de un recorte de tipos en septiembre (en comparación con el 70% anterior al discurso).
El interés a 2 años cayó 10 puntos básicos, hasta el 3,69%, y el S&P 500 avanzó un 1,5%.
La Fed no busca un retorno abrupto a una política monetaria neutral, sino más bien un cambio hacia una política monetaria menos restrictiva, dependiendo de los próximos datos (empleo, inflación de agosto).
Tres cambios importantes
Fin de la estrategia de "compensación": la Fed abandona oficialmente la idea de permitir que la inflación supere el 2% para compensar los períodos anteriores de bajo rendimiento.
Eliminación de la referencia al límite inferior cero (ZLB): la política monetaria ya no se define por el entorno de bajos tipos de interés.
Nuevo enfoque para el empleo: se elimina la referencia a los "déficits". A partir de ahora, el empleo podrá superar su nivel estimado sin que esto desencadene automáticamente un ajuste. Sin embargo, la Fed se mantiene abierta a medidas preventivas si esto amenaza la estabilidad de precios.
"La estabilidad de la tasa de desempleo nos permite proceder con cautela".
Mensaje central: Equilibrio entre ambos mandatos
La Fed admite que los objetivos de pleno empleo y estabilidad de precios se encuentran actualmente bajo presión. Por lo tanto, el enfoque se vuelve:
Más flexible
Menos dogmático
Y aún más dependiente de los datos
Powell insiste: la Fed no tolerará que un shock puntual de precios se convierta en inflación persistente, pero tampoco reaccionará exageradamente ante un mercado laboral temporalmente fuerte.
Conclusiones clave para los mercados
El discurso refuerza la idea de un cambio gradual por parte de la Fed.
Los mercados han reaccionado exageradamente a corto plazo, pero la Fed se mantiene cautelosa y condiciona cualquier decisión a las cifras de agosto.
En resumen: la tendencia ahora se inclina hacia la flexibilización monetaria, pero no hacia un ciclo bajista agresivo. Un ajuste fino monetario en lugar de un cambio importante.
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